lunes, 22 de junio de 2009

"20 años no es nada": Café Tacvba

Celebran aniversario en Tijuana

por notas.tijuana@gmail.com
Tijuana.- Tres horas de auténtico rock mexicano ofreció Café Tacvba la noche del domingo pasado, en la Plaza de toros Monumental de Playas de Tijuana, dentro de la gira que la banda ha emprendido por diversos países de Latinoamérica y gran parte de México en conmemoración por su 20 aniversario.
Fueron puntuales: a las 9 de la noche ya estaban ‘los tacvbos’ afinando sus instrumentos sobre el escenario para arrancar con el esperado concierto, que a su vez representó el cierre de su recorrido por el país, ya que continuarán celebrando su “natalicio” en algunas ciudades de los Estados Unidos, así como del continente europeo.
Sonidos estridentes y distorsiones de guitarras se escucharon como primera expresión de Café Tacvba, ante la euforia de los miles de asistentes que acudieron a la cita. Le siguieron los golpes casi tribales en una batucada sobre percusiones electrónicas a cargo de los cuatro integrantes: Rubén, Quique, Meme y Joselo.
Quien inició el primer canto no fue el vocalista habitual de Café Tacvba (Rubén, Cosme, Juan, Anónimo, Zizu Yantra o cualquiera de los tantos pseudónimos que ha tenido), sino Meme interpretando una de sus primeras composiciones que forma parte de su segundo material ‘Re’, y que es asimismo atípica al tratarse de una estructura musical punk: ‘El Borrego’.
Unida a esta pieza siguió ‘Pinche Juan’, ‘No controles’, ‘Alarma’, ‘Labios Jaguar’ y ‘Rarotonga’ ya en la voz de Rubén, causando los gritos aprobatorios de sus seguidores fronterizos, que -según se pudo ver- se conforman por niños y jóvenes adolescentes hasta adultos de más de 35 años.
Su primer disco homónimo, el segundo material y el álbum de covers ‘Avalancha de éxitos’ ya habían tenido su representación en el escenario, complaciendo con ello a los fans de mayor edad, sin embargo el grupo procuró satisfacer a todos al continuar con canciones relativamente más recientes y tranquilas.
Se escucharon temas como ‘Qué pasará’, ‘Recuerdo prestado’, ‘Puntos cardinales’ y ‘Bicicleta’, antes de la muy coreada ‘El baile y el salón’, a la que le siguió ‘Metamorfosis’, ‘Tengo todo’ y ‘Amor Violento’.
Rubén se dirigió al público con su peculiar y orgulloso acento chilango, y después de comentar que “20 años no es nada” aseguró que ésa era “una noche de fiesta”. En un tono de comicidad y simpatía, criticó las recientes medidas acerca del contacto humano a causa de la llamada Influenza AH1N1, y dijo que a pesar de que “todo mundo no quiere saludarse de mano y menos de beso por no contagiarse la pandemia”, él invitaba a que los cuerpos compartieran el sudor, finalizando con otra atenta invitación: “meterle al taconazo”.
Derrochando energía y con una larguísima melena rizada, cual cavernícola, Rubén cantó y bailó al lado de los otros tres fundadores del grupo, incluyendo clásicos como ‘Déjate caer’ y ‘Las Flores’, tema al que se sumó el Maestro Juan Flores en el violín para presentar la versión extendida que en 1995 estrenaron en el Unplugged de MTV.
Rindiendo un homenaje al falsete, ambos cantaron ‘Ojalá que llueva café’, ‘El aparato’, ‘Esa noche’ y ‘María’, ya con el Maestro Flores en las maracas.
Rubén volvió a intervenir para recordar a los niños que perdieron la vida tras el siniestro ocurrido en Hermosillo, Sonora, y pidió a los presentes cantaran con él para que los pequeños encuentren pronto su camino al espacio.
‘Como te extraño’, ‘El puñal y el corazón’, ‘Encantamiento inútil’, ‘El espacio’, ‘Agua’ y ‘Quiero ver’ apaciguaron la euforia de los asistentes, pero no por mucho tiempo pues la fiesta volvió a detonar con el meloso ‘Eres’, nuevamente en la voz de Meme.
Las melodías que cerraron la noche fueron de las más esperadas: ‘Chilanga banda’ y ‘Chica banda’, ésta intervenida por ‘El ciclón’, y como para ese momento ya habían sido tres horas de concierto, hasta los asistentes que no habían bailado dejaron de resguardar su energía para entregarse por completo al baile y a los gritos frente a los roqueros mexicanos.

Fotos: Erick Jaimes

martes, 16 de junio de 2009

Carlos Cuevas en los viñedos

Ofreció concierto al lado del Mariachi Vargas de Tecalitlán

por notas.tijuana@gmail.com
Ensenada.- “Soy bolerista no por moda sino por convicción”, aclaró Carlos Cuevas a la prensa bajacaliforniana, minutos antes de subir al escenario de la plaza de toros ubicada entre viñedos donde daría su concierto al lado de “El mejor mariachi del mundo”, el Vargas de Tecalitlán, la tarde del sábado 13 de junio, en el Valle de Guadalupe.
Ganador del concurso de canto OTI en 1990 con el tema ‘Un bolero’, Cuevas reconoce la importancia de que los jóvenes se acerquen a este género musical ya sea por aproximación de sus padres o a través de populares intérpretes como Luis Miguel, quien en opinión de Cuevas logra el objetivo de difundir el bolero hacia las nuevas generaciones.
“...eso es lo que hay que hacer: nuevos intérpretes que canten boleros, para que los chavos que se identifican con ese artista, con esa corriente musical, pues conozcan más del bolero, es más, yo creo que las generaciones de 20 años para arriba o de 17 para arriba todos conocen el bolero, aunque digan que son de Luis Miguel...”, dijo el cantante mexicano.


Bien apodado “El Rey del Bolero”, Cuevas, con casi 30 años de carrera, confesó ser un gustoso de la música en general, y señaló que salvo por el “rock estridente” escucha de todo: “Me gusta la ópera, zarzuela, ranchera, a mi hermana Aída la escucho mucho, hasta al Coque lo escucho, imagínate qué buen gusto tengo”. Sin embargo, su canción favorita no se inserta en estos estilos, sino que se trata de una composición de Charles Chaplin que en 1936 musicalizó la película ‘Modern Times’. El título: ‘Smile’.
Simpático y breve en sus respuestas, Cuevas habló de la posibilidad de grabar un disco vernácula y dado que se encontraba por compartir escenario con el Mariachi Vargas, añadió que hasta podría ser con la música de ellos.


Por su parte, el Vargas de Tecalitlán, representado en la rueda de prensa por tres miembros, adelantó planes por lanzar un material de composiciones inéditas autoría de los mismos integrantes, pues varios de los músicos e intérpretes son además compositores.

El concierto

A las 7:15 p.m. inició la música en vivo a cargo de “El mejor mariachi del mundo”, ante miles de asistentes bajacalifornianos que desde los cinco municipios se dieron cita en el Valle de Guadalupe. El sol comenzaba a ponerse detrás de los cerros del peninsular y mediterráneo paisaje, cuando el numeroso ensamble de música tradicional mexicana empezó el repertorio de la tarde, interpretando en la voz de sus diferentes cantantes títulos como ‘El pastor’, ‘El cascabel’, ‘Vive’, ‘Jamás’, ‘Sabor a mí’, ‘Allá en el rancho grande’ y ‘Adoro’.


Los vinos tradicionales y de reserva, así como delicias culinarias a cargo de restauranteros invitados, hicieron aún más disfrutable el concierto, el cual fue organizado por la casa de vinos Cetto en el marco de su programa de las fiestas de la vendimia.
Alejandra Orozco, presentada como “la ahijada del Mariachi Vargas”, fue la voz principal de ‘La canción más mexicana’, ‘La diferencia’, ‘Paloma negra’ y ‘Fallaste corazón’, y además de los coros del mariachi contó con la entrega de los asistentes que desde sus lugares alzaban las copas y entonaban parte de la canción.


Carlos Cuevas arribó al escenario a las 8:50 p.m., acompañado por un ensamble de guitarra, batería, bajo, teclado y requinto. Ante la emoción del público, compartió memorables y románticas composiciones que enseguida pusieron a bailar a las parejas, tales como ‘Nuestro juramento’, ‘Perdón’, ‘En mi viejo San Juan’, ‘Usted’, ‘Contigo Aprendí’, ‘Sin ti’, ‘Rayito de luna’, ‘Bonita’, ‘La barca’, ‘El reloj’, ‘No me vuelvo a enamorar’, ‘Gema’, ‘La gloria eres tú’ y ‘Cómo han pasado los años’.


Una hora después, el mariachi regresó al escenario para musicalizarle tres canciones a Carlos Cuevas, mismas que detonaron la euforia de los asistentes: ‘Se me olvidó otra vez’, ‘No volveré’ y ‘El sinaloense’. Ésa fue la despedida del cantante más no el final de la noche. Eran las 10:00 p.m. cuando el Vargas de Tecalitlán quedó nuevamente apoderado del escenario, creando a esas alturas un ambiente aún más festivo con canciones como ‘El rey’, ‘Cuando sale la luna’, ‘La bikina’, ‘Por ti volaré’, ‘Loco’, ‘No me sé rajar’, ‘Si tú supieras’, ‘Acá entre nos’ y ‘Volver, volver’, mientras el público se desinhibía para levantarse a bailar o incluso acercarse a los músicos y solicitarles canciones. En la recta final se escucharon las piezas más esperadas: ‘El cachanilla’ y ‘El mariachi loco’, dando final al concierto cerca de las 10:40 p.m. ante la satisfacción de los bajacalifornianos que abarrotaron el recinto vinícola.
Fotos: Erick Jaimes

lunes, 1 de junio de 2009

Re-enamora Emmanuel

El cantante trae a Tijuana su gira ‘Retro’
por notas.tijuana@gmail.com
Tijuana.- La cita se cumplió y miles de asistentes fronterizos no dejaron pasar la oportunidad para ser parte de la historia: la gira Retro del cantante mexicano Emmanuel hizo su escala en la esquina de Latinoamérica, Tijuana, ofreciendo un repertorio de memorables éxitos por cerca de dos horas. Fue la noche del sábado 30 de mayo cuando el concierto se llevó a cabo en la Plaza de Toros Monumental de Playas de Tijuana, con una cuantiosa asistencia que podría calificar como “lleno total”.


A las 9:27 p.m. inició la música a cargo de un ensamble conformado por bajo, batería, guitarra, percusión, dos tecladistas, tres metales (instrumentos de aliento: trompeta, saxofón y trombón), tres coristas y un cantante: Emmanuel, quien descendió por una rampa hacia el centro de escenario ante los miles de seguidores que incrédulos manifestaron a gritos su felicidad.


Una serie de visuales proyectados en pantallas gigantes enriquecieron las melodías que el ex torero interpretó, dentro de las cuales ‘Tengo’, ‘No he podido verte’ y ‘Bella señora’ sirvieron como entrada al concierto, continuándoles el primer saludo del cantante, que admirado ante la enormidad de la plaza abarrotada dijo “Tijuana.. ¡Waoh!”.


Enseguida el intérprete de ‘La Chica de Humo’ habló por unos minutos sobre la importancia de que todas las personas se sientan agradecidas por la vida y humildes ante ella, dando inicio así a un popurrí baladista con extensas pruebas de cada canción. ‘¿Qué será?’, ‘Seguía lloviendo afuera’, ‘Hay que arrimar el alma’, ‘Pobre Diablo’, ‘El rey azul’, ‘Quiero dormir cansado’ y ‘Detenedla ya’ formaron parte del compendio ininterrumpido de inolvidables composiciones, las cuales fueron en su totalidad coreadas por el público asistente.


Tres explosiones prefabricadas, en un juego de pirotecnia para el espectáculo, detonaron al filo del escenario cuando el popurrí llegó a su final, provocando con ello el sobresalto de algunas personas que fueron sorprendidas por el ruido que ello causó. Enseguida vino nuevamente la ovación, para permitir al cantante de pantalón negro y saco blanco interpretar ‘Sentirme vivo’.


Emmanuel intentó compartir una nueva composición pero cometió el error de preguntar al público si eso era lo que deseaba. “¿Se aburren cuando los cantantes les cantan un tema nuevo?” dijo, respondiendo la audiencia al unísono un rotundo “¡Sí!”, por lo que el artista mejor optó por complacer a sus nostálgicos asistentes, y acompañado por los mismos músicos pero en un nuevo ensamble que incluyó acordeón y contrabajo entonó sentado ‘Este terco corazón’ y ‘Enséñame’.


El cantante, cuyo nombre completo es Jesús Emmanuel Acha Martínez, habló a los tijuanenses sobre sus sueños y mencionó primero haber soñado con ser torero, luego pianista, y posteriormente con ser cantante y tener un hijo que siguiera sus pasos, dando aviso con ello a lo que ya se había anunciado: la presencia en el escenario de su primogénito, el cantante Alexander Acha.


Paradójicamente, entre ambos interpretaron la canción ‘Solo’, y al finalizarla así dejó Emmanuel a Alexander frente a su público, solo, para que éste aprovechara la oportunidad y diera voz a su primer par de cortes promocionales en su insipiente carrera como cantante: ‘Mujeres’ y ‘Te amo’.


Algunos contemporáneos a Emmanuel aprovecharon el lapso para adquirir alguna bebida o ir al baño, mientras las más jóvenes entonaron los sencillos del heredero y le tomaban fotografías. Al despedirse, reapareció su padre con nuevo atuendo de camisa oscura, así como con una de las más esperadas piezas de la noche: ‘La Chica de Humo’.


Sus bailes característicos contagiaron a la audiencia así como los ritmos que no han pasado de moda. Una pierna flexionada al aire, el torso a medio girar y brazos extendidos a los lados fueron parte de la coreografía típica de Emmanuel, misma que no dejó de ser imitada por sus fans.


‘Toda la vida’ y una versión abreviaba de ‘La séptima luna’ continuaron el concierto, el cual en su recta final integró otros esperados éxitos de antaño, como ‘Corazón de Melao’, ‘Tengo mucho que aprender de ti’ y ‘Todo se derrumbó’.
Agradecido por la respuesta y prometiendo volver, Emmanuel, de 54 años, se despidió de los bajacalifornianos, a quienes dejó complacidos por el viaje al pasado que a través de sus canciones emprendieron juntos.

Fotos: Erick Jaimes