sábado, 20 de noviembre de 2010

Posponen concierto de La Cuca

Programado para este sábado 20 de noviembre, el concierto de La Cuca ha sido pospuesto a causa del mal clima, informaron organizadores.

A quienes compraron su boleto se les reembolsará el costo, o bien, si lo conservan podrán entrar con el mismo boleto a la nueva fecha y además recibirán alguna cortesía por parte de la producción.

Aún no se ha definido el día pero los roqueros podrían realizar el concierto el 11 ó el 18 de diciembre en El Coliseo (antes Multikulti), aunque el 18 Tijuana ya tiene agendado para el Auditorio Municipal a Las Víctimas del Dr. Cerebro y La Lupita.

Para este sábado siguen en pie los conciertos de Enanitos Verdes en el Parque Morelos, y el de Jesse & Joy en Tzul (antes Balak).

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Defiende Cuca la autenticidad de su hard rock


por Melina Amao Ceniceros
notas.tijuana@gmail.com
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Ya se pueden ir preparando los Hijos del lechero, las Puchas asesinas y las Gordibuenas, porque La Cuca viene con 20 años de hard rock a celebrar su aniversario este 20 de noviembre, presentándose en El Coliseo (antes Multikulti y antes de eso Cine Bujazán) en un concierto donde además tocarán los heavymetaleros Puercos y Torno.

La profunda voz de José Fors este año ha recorrido junto con Galo Ochoa (guitarra), Carlos Avilés (bajo) y Nacho González (batería) algunas de las ciudades más importantes del país conmemorando sus dos décadas de trayectoria, y Tijuana no podía ser la excepción al contar con fieles seguidores desde sus inicios, además de muchos nuevos y jóvenes adeptos.

Siempre críticos hacia los productos musicales creados con fines mercantiles, los integrantes de La Cuca defienden la autenticidad de su rock, y lo hacen no sólo mediante las declaraciones que puedan ofrecer a la prensa sino a través de su amplia discografía que comprende canciones tan densas como desenfadadas, respetando el sonido estridente característico del rock duro.

Clásicos como El son del dolor, La balada, Cara de pizza o Tu flor (entre muchas más) han sonado por generaciones sin perder vigencia y en esta visita a la frontera seguramente se podrán disfrutar entre otras piezas salidas de su segundo aire, es decir, del disco lanzado en el 2006 bajo el título Con pelotas que incluye rolas como Metrosexual, Tetas y chelas y Rock y sólo rock.

Las puertas abrirán a las 5 de la tarde porque se contempla un evento para todas las edades que culmine como a eso de las 11:30 pm. La entrada cuesta 150 pesos en preventa y 200 el día del evento, y habrá venta de camisetas conmemorativas, así como cerveza (para mayores de edad con identificación) por un dólar con 50 centavos. Boletos en Last Temptation y Mamamía Pizza.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Lavín alienta a los jóvenes escritores


por Melina Amao Ceniceros
notas.tijuana@gmail.com
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Aunque está consciente de que aún hay mucho por hacer, la escritora Mónica Lavín aplaude las políticas culturales de México en tanto permiten a los creadores desarrollar su trabajo mediante becas, y recomienda a los escritores inéditos atender las convocatorias de universidades e institutos culturales a fin de dar a conocer su obra y así lograr posteriormente publicar bajo el cobijo de alguna editorial comercial.

Ganadora del Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2010 por su obra 'Yo, la peor', Mónica publicó su primer libro de cuentos hace casi 25 años y ha observado al paso del tiempo que el Estado mexicano se ha preocupado cada vez más por apoyar a los escritores, cosa que no ocurre en muchos otros países.

"Creo que somos un país que atiende mucho, somos muy afortunados porque el Estado sí se involucra en la gestión cultural, en el intercambio, en los espacios, en tener un ambiente propicio regional. Yo he organizado encuentros de escritores y en México siempre hay apoyos para los escritores, así he visto en mi experiencia, otros países no apoyan a sus artistas, tienen que ver cómo viajan, por ejemplo", dijo la escritora, quien estuvo en Tijuana por espacio de tres días en el marco del Festival de Literatura del Noroeste.

Lavín alienta a los autores noveles a que busquen estos apoyos institucionales, los cuales observa con destacada tendencia a favorecer a los jóvenes pues a las dependencias culturales les interesa que sus obras literarias se dirijan a lectores asimismo jóvenes.

"Yo creo que la primera publicación siempre es un poco difícil pero creo que hay muchos más espacios de los que imaginamos para los escritores jóvenes, creo que ahora hay mucha más oportunidad... hay que estar atentos a los concursos: hay concursos de primera novela, becas para menores de 35".

Durante su estancia en Tijuana, Mónica impartió un taller de cuento en el Cecut a cerca de 20 asistentes, los cuales acudieron desde ambos lados de la frontera. Al término, evaluó el taller con buenas notas al encontrarse en él con un sector deseoso de participar y comentar, e incluso con textos sobresalientes que le evocaron lugares recién conocidos, como el salón de baile La Estrella (en Calle Sexta).

"Me encantó el taller, muy diversos los asistentes, de edades, de experiencias con la literatura, de profesiones, de localidades. Vi mucho interés, mucha participación y eso le hace dinámico, mucho deseo de comentar los textos de los otros, que a veces cuesta mucho trabajo que comenten. Me da la impresión que hay una sed de este tipo de talleres y que hay una gran energía creativa... Es muy interesante que escriben de su lugar, así yo también me lleno de su lugar, de su espacio, eso es fascinante".

La escritora nacida en el D.F. no descarta ofrecer otro taller literario en Tijuana el próximo año, que idealmente sea de "más días y menos horas", para poder también explorar la ciudad "en el sentido de pescarla mejor, no nada más así volando como agente de seguros".

Como proyecto más próximo Lavín presentará un libro de cuentos en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Llevará por título 'Pasarse de la raya' pues se trata de cuentos (ya publicados, más dos nuevos) donde persiste la temática de la transgresión. Además se encuentra en proceso de una siguiente novela acerca de las revolucionarias anónimas de la frontera entre México y Estados Unidos.

"Estoy escribiendo una novela que tiene que ver con mujeres de la Revolución, con mujeres anónimas de la frontera, de lugares como Nuevo Laredo, no voy a decir más porque ya ves que luego se sala; pero estoy muy picada con mi personaje, está complicado porque la Revolución es algo muy complicado, me ha costado entenderlo".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El acto de escupir fuego. Dragones urbanos


por Melina Amao Ceniceros

fotos: Dalia Chávez
notas.tijuana@gmail.com
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Con tanta pobreza en el país y tanto ingenio mexicano ¿para qué ir a un circo? si en los cruceros hay payasos, lanza-fuegos, equilibristas, acróbatas, faquires, malabaristas, lazadores, bailarines, imitadores… Todo un set de entretenimiento que trabaja por “lo que guste cooperar”.
En busca de estos circenses me lancé a las calles y pronto di con dos dragones urbanos (traga-fuegos, lanza-llamas) que han hecho de este oficio su único sustento.
No tener familia ni estudios los invitó a estar en la calle, así que desde los 8 años aprendieron a contener en la boca un trago de diesel y escupirlo sobre una antorcha, para así lanzar una llamarada al aire, apantallar a la gente y pedir una moneda.
“Me acuerdo que tenía hambre y vi un muchacho tirando fuego y me le acerqué, le pedí una botella y empecé a tirar fuego, así fue como aprendí”, me platicó El Pollo (Jonathan), jalisciense que lleva más de la mitad de su vida dedicado a este acto. Tiene 19 años.
Cuando los vi, El Pollo aventaba lumbre parado sobre los hombros de Mauricio, y pensé que sólo él era dragón, pero no: al rato Mauricio (del D.F.) se empinó el combustible y se fue a aventar fuego frente a los carros, para aprovechar el rojo del semáforo.

Me defiendo con lumbre

No les ha pasado cosa grave aún, pero conocen los peligros de su oficio: “los riesgos que corro es que me vaya a quemar, que me vaya a caer de arriba de mi compañero o que me atropelle un carro”. Y también se exponen a situaciones macabras, en especial cuando son niños, aunque los dragones cuentan con un arma mortal: fuego.
“Una vez un señor me quiso subir al carro pero siempre me defiendo con lumbre… y otra vez casi me atropellan”, me narró El Pollo, con un tono de voz tan quedito y lento que me hizo pensar en los daños cerebrales por saborear combustible.
Pero ellos aseguran que usar diesel es menos riesgoso que la gasolina, porque no es tan flamable (requiere más calor para prenderse) y “no te pone loco”.
“Se pierde el sabor de la comida, pero la garganta no se me lastima porque me lo echo a la boca y lo conservo en la boca, porque si me lo trago es como estarme matando más rápido”.

Apágala, ahí vienen

En las calles los ambulantes sufren otro inconveniente: la policía municipal, que los levanta, multa, encarcela o a veces sólo les quita su dinero. Mauricio explica lo que viven.
“El único problema es con la policía, para qué vamos a decir que no, es parte de su trabajo, pero estás vendiendo y te llevan, estás limpiando vidrios y te llevan, estás tirando lumbre y te llevan, pero te pones a robar y ni en cuenta te toman, y te pones a hacer algo honrado y es cuando más llegan”.
Mientras platicábamos, El Pollo se echó el trago de diesel y prendió la antorcha, pero Mauricio la apagó ante la presencia de unas patrullas. Los policías pasaron y El Pollo, aún con el combustible en los cachetes, volvió a prender fuego para continuar el show.
“Ellos van a decir su versión porque es el gobierno y no le podemos ganar al gobierno nunca, y menos nosotros que estamos aquí tirando fuego”.
Y efectivamente, el gobierno dio su versión: los dragones, payasos, limpiavidrios, mendigos y semejantes violan artículos del Bando de Policía y Gobierno, que prohíbe “arrojar líquido y objetos, prender fuego” (artículo 56), “causar molestias a las personas en lugares públicos” (art. 58), “usar disfraces” (art. 67), “mendigar en áreas públicas” (art.73), “realizar cualquier actividad comercial sin el permiso correspondiente” (art. 76). Y alégales.

Yo tiro aquí, pareja

La vida en las calles es dura, y cuando se consigue una buena esquina, hay que defenderla. El Pollo y Mauricio han tenido que embroncarse cuando otro dragón intenta acaparar su lugar, pero antes tratan arreglarse con diplomacia.


“Si llego y hay otro tirando le digo ‘sabes qué pareja, yo tiro aquí, éste es mi semáforo, voy a comprar mi diesel y ahorita que regrese te mueves por favor’, ya que si no, a ver qué más pasa”. O sea: a pelear, cosa que también saben hacer.
Ellos tiran en la Zona Río, en un crucero que para los ambulantes es muy codiciado porque “pasa gente del otro lado y dan bien”.

Sí ha bajado gacho

Diario sacan cerca de 200 pesos para cada uno, pero antes (de la crisis) ganaban hasta 900 pesos en una jornada. Por suerte, el aumento del combustible no les ha afectado ya que con 8 pesos logran aventar fuego hasta por 40 minutos.
“Ahorita la verdad la gente ya no está cooperando como cuando recién, sí ha bajado gacho”, me contó Mauricio y le creo: en lo que estuvimos platicando fueron pocos los que contribuyeron (¡no sean codos!).
Sus gastos principales son en renta y comida, como cualquiera, porque (diferente a lo que muchos creen) ellos no viven en la calle, sólo trabajan ahí.
“Yo pongo parte de la renta y después compramos en El Florido comida, 200 pesos pa’ la semana, y lo demás para lo necesario de la casa, para nosotros, para comprarme un pantalón en la Zona Norte en el tianguis, nos compramos tenis o ropa, porque pues nos gusta andar vestidos, no todo el tiempo andamos así” (Insisto: ¡no sean codos!). Por cierto: están disponibles para fiestas.

Mal ejemplo

No está por demás aclarar que inhalar o tragar combustible es nocivo: irrita el estómago, los pulmones y la piel, y puede producir efectos dañinos en el sistema nervioso, como problemas para respirar, mareos y dolores de cabeza. Si se consumen grandes cantidades se puede caer en coma y llegar a la muerte.
Por eso, Mauricio aprovechó mi visita para enviar un mensaje a los nenes: “no hagan esto, no es bueno, estudien, mejor vayan por el buen camino, no sigan los ejemplos que tienen en la calle”.
Aunque El Pollo tiene otra visión: “que se cuide y le eche ganas la gente, cualquier problema que tengan no es imposible”.
Los dos suenan sensatos.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Sublime Fito, etílico público


por Melina Amao Ceniceros
notas.tijuana@gmail.com

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Llegó el esperado día para los seguidores de Fito Paez y el sábado 30 de octubre cerca de un millar de ellos acudieron al Valle de Guadalupe a presenciar su concierto. Aunque algunos quizá ni se acuerdan.

Lo que pasa es que el elemento principal de cualquier evento que se lleve a cabo en los viñedos (sea concierto, corrida de toros, conferencia enológica, paseo vinícola, fiestas de vendimia) es el vino -abundante vino-, lo que conduce a las masas a ponerse una buena borrachera, no obstante que seamos región vinera.

Y así ocurrió en el concierto con Fito Paez, en especial con aquellos que pagaron la zona Oro (que desembolsaron mil 200 pesos), porque ellos tuvieron una especie de cava libre que les puso prontamente intoxicados.

Así que para cuando el cantautor argentino salió, ya estaban todos vitoreándolo a tal grado que Paez tuvo que interrumpir la fiesta en un par de ocasiones pidiendo respeto a tan sublime actuación, cosa que (¡claro!) no ocurrió.

Pero lo reitero (y miren que he cubierto cantidad de eventos en los viñedos): siempre es igual. Hombres y mujeres, jóvenes o adultos, cualquiera que traiga los vinos puestos, se pueden ver cayéndose por doquier, dando algún penoso show, gritoneando, vomitando o de plano totalmente inconscientes. Eso sí: todos muy elegantes.

No faltan los que se ofenden por la falta de cultura vinícola de estos borrachines, pero yo digo que ya ni el coraje vale (además envinados e iracundos, se desata la gastritis).

Fito, por su parte, se portó a la altura (al menos a la altura que él esperaba): salió puntual, cantó sus éxitos (menos uno que otro muy esperado, como ‘Llueve sobre mojado’ o ‘El amor después del amor’), interactuó poco con la audiencia y se retiró como todo un rockstar, huyendo a gran velocidad por el acceso backstage.

Las canciones más coreadas fueron ‘Dale alegría a mi corazón’, ‘Al lado del camino’, ‘Mariposa tecknicolor’ y (como no queriendo) ‘Yo vengo a ofrecer mi corazón’, la cual con mucho esfuerzo interpretó a capella, y menciono lo del esfuerzo porque para esa hora ya el público etílico no se podía callar.

Otros de los temas que musicalizaron la velada fueron ‘Si es amor’, ‘Cable a tierra’, ‘Un vestido y un amor’, ‘Desarma y sangra’ y ‘Ciudad de los pobres corazones’.

Y aunque no se portó como una diva sobre el escenario, cosa que como buen argentino podía hacer sin recibir reproche alguno, me enteré que su momento de mayor arrogancia lo tuvo en el soundcheck, cuando pidió una alfombra para no ensuciarse los zapatitos con la tierra barrosa del viñedo. Así es: una alfombra (no sé de qué color pero roja hubiera estado acorde a la pedantería marca celebridad), y por su puesto los organizadores corrieron a complacerlo. Ni hablar.

El concierto acabó temprano y temprano nos fuimos del viñedo… Bueno, no todos, no podían faltar los aferrados que continuaron vaciando las botellas hasta la última gota, razón por la cual calculo que varios de los finísimos asistentes no poseen nítidos recuerdos del espectáculo que ofreció Fito Paez. Pero para que se acuerden, pongan un disco y chequen las fotos de Diez4.

Fito Paez vino a ofrecer su corazón


por Melina Amao Ceniceros
notas.tijuana@gmail.com
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Valle de Guadalupe.- “¿Qué pasa entre el vino y la música?”. Ésas fueron las primeras palabras de Fito Paez al apoderarse del escenario instalado para su show en el viñedo Encuentro Guadalupe, el último sábado de octubre. Y ¿qué pasa, pues, entre el vino y la música? Magia, puramente magia.

Anunciado para las 7 de la tarde, el concierto del compositor y cantante argentino brindó sus primeras notas a la intemperie a las 7:20 pm, con un intro a piano que enseguida emocionó al millar de personas reunidas.

Para cuando Paez llegó al viñedo ya los asistentes habían degustado diversos alimentos y, sobre todo, bebido de la variedad de vinos artesanales de la región, porque ¿cómo ir a un viñedo, apreciar semejante paisaje a la expectativa de un excelente músico, y no brindar? El ánimo estaba en su punto.

Antecedido en un escenario alterno por los músicos Gabriela Bojórquez, Roberto Salomón y Christopher Spanos; Fito Paez empezó el repertorio con ‘Si es amor’ y sin interactuar con los asistentes continuó con ‘Cable a tierra’, antes de dar voz a un himno: ‘Dale alegría a mi corazón’.

Los seguidores cantaron y alzaron en una mano su copa mientras con la otra fotografiaban al cantautor originario de Rosario, Argentina, a fin de preservar ese momento que –en efecto– alegraba cientos de corazones.

Al ver la pronta respuesta a escasos tres temas, Fito citó a Bob Dylan en su máxima “guarda las energías, las vas a necesitar”, pero aquella petición era imposible de complacer frente a quien por primera vez pisaba los fértiles suelos del Valle de Guadalupe.

‘Tiempo al tiempo’, ‘Dos días en la vida’ y ‘Tumbas de gloria’ siguieron asentando la atmósfera bohemia y asimismo roquera, no obstante la ausencia de cuerdas o percusiones. Es que Paez se musicalizó únicamente con piano (pintoresco piano, por cierto).

Al menos así lo hizo por una hora, tiempo en que además interpretó ‘Desarma y sangra’ (de su compatriota Charly García), ‘Un vestido y un amor’, ‘Zamba del cielo’ (que irónicamente es un tango), la coreadísima ‘Al lado del camino’ y ‘La rueda mágica’.

Pero en punto de las 8:20 pm, la ‘Ciudad de los pobres corazones’ arribó estridente al tomar Fito su guitarra eléctrica, instrumento que también ejecutó para ‘Naturaleza sangre’.

Luego vino el típico engaño de retirarse del escenario, que (como ya es tradición en todo concierto) duró hasta que los gritos de ¡otra, otra! le hicieron retornar para saldar la deuda de dar voz a algunas de sus más esperadas piezas: ‘Mariposa tecknicolor’ y ‘Yo vengo a ofrecer mi corazón’, esta última a capella.

El público se fue complacido, aunque hubo quienes se quedaron esperando clásicos como ‘El amor después del amor’. Sin embargo, qué se le puede reprochar a quien inició en suelo bajacaliforniano su gira por México, país donde Fito Paez continuará en promoción de su material Confía pero en conciertos masivos bajo techo, nada que pueda superar la experiencia de disfrutarlo bajo estrellados cielos, andadores terracota, surcos con uvas y aceitunas, y sublimes bebidas espirituosas.


Algunas de las rolas

Si es amor
Cable a tierra
Dale alegría a mi corazón
Tiempo al tiempo
Dos días en la vida
Tumbas de la gloria
Desarma y sangra
Un vestido y un amor
Zamba del cielo
Al lado del camino
La rueda mágica
Ciudad de pobres corazones
Naturaleza sangre
Mariposa tecknicolor
Yo vengo a ofrecer mi corazón