texto y fotos: Melina Amao Ceniceros
notas.tijuana@gmail.com
Publicada en La Ch: AQUÍ
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Cumbia, baile, brindis, risas, pirotecnia… Hubo de todo en el concierto de la cantante colombiana Margarita, “La Diosa de la Cumbia”, que este sábado ofreció el ayuntamiento de Tijuana en la glorieta a las Dos Culturas (o “las tijeras”) por un lapso cercano a las 3 horas.
La música con la sudamericana dio inicio a las 8:40 pm, arrancando con un bloque de canciones que enseguida puso a los asistentes a contonearse: La pollera colorá, Ya no eres mi bombón y Amor de mis amores.
Unos desde la Plaza Río, otros sobre la avenida Independencia o el Paseo de los Héroes, pero todos -sin importar qué tan distantes o cercanos estaban del escenario- cedieron a la cadencia de la danza seducidos por las melodías que emergían del numeroso ensamble musical, donde los instrumentos de aliento fueron protagonistas.
Carecer de boleto de entrada (que se repartió sin costo en las delegaciones) no fue impedimento para acudir y pasarla bien: miles de personas se acomodaron en las vallas que marcaban los límites del evento -custodiadas por elementos de la policía auxiliar- y desde allí cantaron, bailaron, aplaudieron y disfrutaron de canciones como Capullo y Soruyo, Mi cucu y La vida es un carnaval.
Una hora llevaba el concierto cuando Margarita a ritmo de cumbia interpretó ‘Las Mañanitas’, dado que su espectáculo fue justamente para conmemorar el cumpleaños número 122 de Tijuana. De ahí siguieron las piezas incitadoras de baile ante una concurrencia cada vez más jocosa y desinhibida, en parte por la música y en parte por las bebidas que estuvieron a la venta a precio de Feria.
Dentro del estacionamiento de la plaza comercial acondicionaron un área con sillas, mesas, baños y hasta una pista de baile (la típica cuadrícula blanco y negro), y allí quienes tuvieron entrada VIP gozaron del repertorio de La Diosa de la Cumbia con el desenfado de estar lejos de la muchedumbre, que según datos del ayuntamiento calculan en 30 mil asistentes.
Aunque no todo fue alegría en dicha zona, ya que hubo un desencuentro entre algunas de las asistentes que terminó en baños de cerveza, empujones, rasguños, jalones de cabello y la intervención de los elementos de seguridad, entre gritos de testigos que coreaban ¡fuera! ¡fuera!.
Luces pirotécnicas lanzadas desde el Palacio Municipal anunciaban el final de la noche, aunque ante la insistencia del público que pidió ‘otra, otra…’ la música continuó hasta las 11:30 pm, con Margarita complaciendo a sus fans con algunas de las piezas interpretadas al principio de la velada.
A pocos funcionarios se les vio en la zona VIP de Plaza Río; una de ellas fue la directora de fomento comercial y turístico, Raquel Stabinsky, quien no dudó en sumarse a la fiesta y danzar con otros trabajadores municipales.
Al finalizar, las máquinas para pagar el estacionamiento en el centro comercial concentraron enormes filas de usuarios, pues pocos previeron que a la salida cientos -tal vez miles- habían dejado su vehículo en el mismo aparcamiento público.
Margarita se marchó con el agradecimiento de sus seguidores y de las autoridades, las cuales de manos del secretario general de gobierno, Alcide Roberto Beltrones, le hicieron entrega de un reconocimiento horas antes ante los medios locales de comunicación, donde aprovecharon para tomarse ‘la foto del recuerdo’ con la artista colombiana, orgullosa embajadora de la cumbia.








La música con la sudamericana dio inicio a las 8:40 pm, arrancando con un bloque de canciones que enseguida puso a los asistentes a contonearse: La pollera colorá, Ya no eres mi bombón y Amor de mis amores.
Unos desde la Plaza Río, otros sobre la avenida Independencia o el Paseo de los Héroes, pero todos -sin importar qué tan distantes o cercanos estaban del escenario- cedieron a la cadencia de la danza seducidos por las melodías que emergían del numeroso ensamble musical, donde los instrumentos de aliento fueron protagonistas.
Carecer de boleto de entrada (que se repartió sin costo en las delegaciones) no fue impedimento para acudir y pasarla bien: miles de personas se acomodaron en las vallas que marcaban los límites del evento -custodiadas por elementos de la policía auxiliar- y desde allí cantaron, bailaron, aplaudieron y disfrutaron de canciones como Capullo y Soruyo, Mi cucu y La vida es un carnaval.
Una hora llevaba el concierto cuando Margarita a ritmo de cumbia interpretó ‘Las Mañanitas’, dado que su espectáculo fue justamente para conmemorar el cumpleaños número 122 de Tijuana. De ahí siguieron las piezas incitadoras de baile ante una concurrencia cada vez más jocosa y desinhibida, en parte por la música y en parte por las bebidas que estuvieron a la venta a precio de Feria.
Dentro del estacionamiento de la plaza comercial acondicionaron un área con sillas, mesas, baños y hasta una pista de baile (la típica cuadrícula blanco y negro), y allí quienes tuvieron entrada VIP gozaron del repertorio de La Diosa de la Cumbia con el desenfado de estar lejos de la muchedumbre, que según datos del ayuntamiento calculan en 30 mil asistentes.
Aunque no todo fue alegría en dicha zona, ya que hubo un desencuentro entre algunas de las asistentes que terminó en baños de cerveza, empujones, rasguños, jalones de cabello y la intervención de los elementos de seguridad, entre gritos de testigos que coreaban ¡fuera! ¡fuera!.
Luces pirotécnicas lanzadas desde el Palacio Municipal anunciaban el final de la noche, aunque ante la insistencia del público que pidió ‘otra, otra…’ la música continuó hasta las 11:30 pm, con Margarita complaciendo a sus fans con algunas de las piezas interpretadas al principio de la velada.
A pocos funcionarios se les vio en la zona VIP de Plaza Río; una de ellas fue la directora de fomento comercial y turístico, Raquel Stabinsky, quien no dudó en sumarse a la fiesta y danzar con otros trabajadores municipales.
Al finalizar, las máquinas para pagar el estacionamiento en el centro comercial concentraron enormes filas de usuarios, pues pocos previeron que a la salida cientos -tal vez miles- habían dejado su vehículo en el mismo aparcamiento público.
Margarita se marchó con el agradecimiento de sus seguidores y de las autoridades, las cuales de manos del secretario general de gobierno, Alcide Roberto Beltrones, le hicieron entrega de un reconocimiento horas antes ante los medios locales de comunicación, donde aprovecharon para tomarse ‘la foto del recuerdo’ con la artista colombiana, orgullosa embajadora de la cumbia.








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