sábado, 17 de septiembre de 2011

¡Arriba el Nortec!... abajo el alcalde

por Melina Amao Ceniceros
fotos: Melina Amao / Erick Jaimes
Publicada en La Ch: AQUÍ

Ya daban las 8 de la noche de este viernes 16 de septiembre y ya la concurrencia gritaba "¡Nortec! ¡Nortec!" frente al escenario provisional que el ayuntamiento montó en una de las glorietas del Paseo de los Héroes. Pero en lo que se acomodaban los músicos la conductora del evento consideró prudente pedir al público "un grito por Carlos Bustamante" consiguiendo con ello el abucheo unísono de los ahí reunidos.

Había tenido éxito cuando pidió "un grito por México" y "un grito por Tijuana", pero evidentemente el ánimo cambió al solicitar respuesta sonora por el presidente municipal.

Un tanto desconcertada, la conductora dijo a su coestrella (un locutor de estación radiofónica de música popular) que la gente de Tijuana era muy educada, pero para entonces ya no sólo se escuchaban los "buuh" con dedicatoria al alcalde sino uno que otro cántico de "...uleeero". Apurados preguntaron si Nortec estaba listo para salir y ante la respuesta afirmativa dejaron el escenario entre los gritos de una fanaticada ansiosa por continuar la fiesta, ya iniciada por el dj Swipy.

Los ritmos electronorteños y el entusiasmo de los músicos, especialmente del trompetista, pronto pusieron a los asistentes a brincar y también a cantar cuando las piezas así lo permitieran, pues no todas cuentan con voces a seguir.

Trompetas sobre bits electrónicos haciendo figuras que oscilan de la tambora al jazz, acordeón norteño y polca, rasgueo de cuerdas en la guitarra, y dos músicos autores de tan peculiar mezcla, Bostich+Fussible (Ramón Amezcua y Pepe Mogt), sosteniendo tabletas electrónicas con programaciones que amalgaman instrumentación y concepto. Y ¿el concepto? Pues Tijuana: avenidas, bares, problemáticas, gente, vibra, urbanidad y suburbanidad fronteriza.

Títulos como 'Retén' o 'Akai 47' dan muestra del interés de los Nortec por abordar en su lenguaje de sonoridad el estado de violencia e inseguridad en el país, pero por otro lado también se permiten ver hacia esta región con nostalgia mediante temas como 'Mi casita', 'Ciruela eléctrica', 'Centinela', 'Punta Banda', 'Jacinto' o 'Bulevar 2000'.

Aunque de su repertorio interpretado por estas fechas nada más nostálgico que 'Polaris', pieza original de Amezcua (Bostich) que forma parte del primer material del colectivo lanzado en 2001 bajo el nombre de 'Tijuana Sessions Vol. 1'.

Cubeteros se apachurraban entre la gente comerciando cervezas, vendedores del D'Volada obsequiaban café a quienes extendieran la mano, jóvenes con lazos iluminados hacían figuras al compás de la música, niños brincoteaban sobre los hombros de su padre, chicas sexys taconeaban así trajeran sandalias, muchachos presumían brillantes tejanas tricolor.

Todo esto enmarcado por visuales con simbolismos propios de la ciudad, como calafias, taxis-guayinas, el bordo y siluetas.

Las más coreadas de la noche, justo por ser piezas con letra, fueron 'Norteña del sur', 'Tijuana makes me happy', 'One night' y 'Tijuana sound machine', apareciendo esta última cerca de las 9:20 de la noche y marcando el casi final del repertorio, pues de allí le siguió una breve versión norteca de 'Cielito lindo' como cierre definitivo.

Bostich+Fussible y su ensamble musical se retiraron con rumbo a Ensenada, no sin antes decirle a los tijuanenses no un tradicional "¡viva!" sino "¡arriba México!", "¡arriba Tijuana!", "¡arriba el norte!".

A su retirada, volvieron los conductores al escenario, volvieron a mencionar al alcalde a manera de agradecimiento y los asistentes volvieron a abuchear de forma unánime.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Saúl Hernández sigue Remando


por Melina Amao Ceniceros
publicada en La Guía Tijuana: AQUÍ

El regreso de Caifanes es únicamente a nivel de gira, porque no contemplan continuar juntos tras estas presentaciones ni sumar más discos a la tetralogía realizada del ‘88 al ‘94, con los álbumes de estudio: Caifanes (1988), El Diablito (1990), El silencio (1992) y El nervio del volcán (1994). De hecho, varios de los integrantes cuentan con proyectos independientes, como Alfonso André con su disco solista Cerro al aire, y Saúl con su material también en solitario Remando, ambos aprovechando un receso de Jaguares.

“Después de Caifanes continuaré con mi disco, seguiré tocando, he tenido muy buena respuesta y la verdad estoy muy entusiasmado con ese proyecto”, aseguró Saúl.

Pero, ¿qué le motiva a lanzar un disco solista después de liderar agrupaciones como Las Insólitas Imágenes de Aurora, Caifanes y Jaguares? Saúl es claro y responde: ha optado por bucear en su interior.

“Me motiva a enfrentarme como músico, como persona, como un todo. Musicalmente siento que tengo mucho qué decir, mucho qué dar, y este trabajo en solitario me abrió esa puerta donde tengo un diálogo conmigo mismo y donde ese ‘conmigo mismo’ es un abismo muy grande, es un mundo muy muy grande”.

Ahora Hernández con este material se permite explorar el Yo, y lo hace de la única forma que es posible: con introspección, ensimismamiento y un tanto de catarsis.

“Cuando estoy con mis compañeros estoy pensando en mis compañeros, pensando en el grupo, y aquí pensé en otras cosas. Es un ejercicio bien interesante e inclusive terapéutico, como un clavado a ti mismo y bucear en las entrañas de tu conciencia o de tu inconsciente. Me parece muy hermosa esa imagen de ir remando, porque es de lucha, de trabajo, si no te mueves no avanzas, y me parece una circunstancia necesaria en estos momentos también: tenemos que remar, ver nuestro camino”.

Intenso y consciente

Saúl también sabe que la música es un vehículo para informar y plantea la necesidad de luchar por una mejor sociedad con visión comunitaria. El cantante habla de construir y reconstruir este país desde la población hasta el gobierno, a fin de dar solución a las problemáticas sociales. Ante realidades como la inseguridad y la corrupción, Saúl es enfático al decir que “la responsabilidad es mutua, debemos luchar juntos.

“Espero que el gobierno en toda esta reconstrucción del país empiece a ser más sensible, que empiece a ser conectada con nosotros, con el pueblo, y no con la oligarquía, no proteger al poderoso y dejar que lo demás se vaya derramando hasta que se seque, tener una verdadera democracia y luchar juntos”, señaló.

Impulsor de la campaña en defensa de los defensores de los derechos humanos (cuyo video está en http://www.yomedeclaro.org), el roquero y activista ve en la juventud una esperanza de mejora, y observa que movimientos como la Marcha por la Paz dan muestra de que una buena parte de la población está informada y decidida a no bajar los brazos.

“Curiosamente dicen que cuando hay un momento de caos la visión de la vida empieza a ser como más clara, empieza a haber una recuperación de la conciencia. Un poquito eso nos va a ayudar a reflexionar y a salvarnos. La gente está más informada, la gente quiere saber qué está pasando”, dijo. “La Marcha por la Paz es un ejemplo enorme de lo que podemos hacer todos juntos, para mí ése es un camino de esperanza, un camino donde podemos empezar a reconstruirnos”.

Caifanes, hasta morir


por Melina Amao Ceniceros
publicada en La Guía Tijuana: AQUÍ


Fueron 17 años pero a la hora de ponerse a ensayar sintieron como si tan sólo hubiera pasado una semana. Los sonidos, la magia, la fuerza y la pasión recobraron memoria entre Saúl Hernández, Sabo Romo, Alejandro Marcovich, Diego Herrera y Alfonso André cuando decidieron reencontrarse para realizar un par de presentaciones nuevamente como Caifanes, sin imaginar que de aquello se desprendería una gira binacional.

El distanciamiento mayor fue entre Saúl y Alejandro, pues como Jaguares todavía permanecían juntos Alfonso y Saúl, con Sabo y Diego como ocasionales invitados. De hecho, Hernández a lo largo de esos 17 años lo declaró varias veces: estaba determinado a no volver a reunirse con Marcovich ni a nivel musical ni personal.

Las “circunstancias de la vida” frecuentemente cambian planes y actitudes. En este caso severos problemas de salud en Marcovich y Sabo hicieron a Saúl reconsiderar su postura y a todos los Caifanes replantear su relación.

Desde la capital del país y en la antesala del arranque de la gira de Caifanes, Saúl Hernández narró vía telefónica ese proceso: enterarse del estado de salud de sus excompañeros de andanzas musicales, reencontrarse y revivir lo que creían muerto.

“Yo no sabía que Alejandro estaba malo y cuando me enteré me preocupé mucho y fue que empezamos ya a tener un contacto, afortunadamente todo salió muy bien; Sabo tuvo también un problema muy serio, muy grave, un infarto… todo esto fue dándonos una pequeña lección en la vida. Eso fue un poquito lo que nos hizo ir acercándonos a platicar, a reencontrar otra vez emociones, historia, recuerdos y obviamente la música”.

De ello aprendieron algo que bien vale la pena contagiar: “Las circunstancias que uno va viviendo y lo que viven los compañeros hacen que finalmente las cosas humanas sean más poderosas que otra decisión”. Lo dice Saúl y además explica: al retomar el grupo fueron borrados los posibles resentimientos, pues toda idea del pasado cedió a la esencia musical y lírica de Caifanes.

“Te puedo decir que ante lo extraño que pueda ser esta circunstancia, la música fue lo que nos juntó”, agregó.“El primer acorde hizo que todo fluyera otra vez, en ese sentido no hay nada extraño, todo está muy bien, sigue habiendo mucha magia, mucha fuerza en la música. Eso ahí está, está vivo y está a flor de piel. La pasión tiene memoria, entonces cuando nos juntamos fue como si hubiera pasado una semana de no habernos visto, realmente fue algo muy emotivo, muy mágico”.

Para agradecer a ‘la raza’

La primera presentación de Caifanes en este nuevo siglo fue en el festival capitalino Vive Latino 2011, de donde le siguió una fecha más pero en Estados Unidos y a unas horas de esta frontera, el Coachella Valley Music and Arts Festival, en Indio, California. De ambas presentaciones Caifanes hizo un “reconocimiento de territorio” para descubrir que “hay cosas todavía muy vivas”, y a partir de ello decidieron emprender una gira que -por ahora- abarcará 20 ciudades, del 15 de Septiembre al 5 de Noviembre.

“La verdad estamos muy contentos, las cosas se están dando por un impulso más de amor que por otra cosa, y lo único que esperamos es que todo se dé como creemos que se va a dar: con mucha fuerza, con mucho poder y además con mucho agradecimiento a la gente, porque también la raza ha hecho que esto sea posible”, señaló Saúl.

Los conciertos más cercanos a esta frontera los ofrecerán el 17 de Septiembre en San Diego, los días 14 y 15 de Octubre en Los Ángeles y el 2 de Noviembre en Mexicali. Hasta ahora no hay fecha para Tijuana, pero Saúl hizo un llamado a sus seguidores en esta ciudad para que se animen a ir a la antigua Sports Arena.

“Quiero invitar a toda la raza a que nos acompañe en San Diego, vamos a estar ahí los Caifanes completos, vivos todavía, y haciendo un repertorio grande, queremos poner las canciones que más podamos montar, y que la gente salga contenta, que salga con eso que vivió hace muchos años. Y los que conocen los discos pero que nunca nos han visto, pues ahora es la oportunidad, poder ver a Alejandro, Alfonso, Sabo, Diego y yo juntos otra vez, como hace muchos años”.
Tatuada en el alma

Si bien las políticas antiinmigrantes de algunas regiones de Estados Unidos son motivo de desconcierto para Saúl, el cantante y compositor destaca aspectos favorables de las fronteras. Y es que el intercambio cultural, sea benéfico o perjudicial, es una característica de las ciudades fronterizas que las dota de una personalidad única.

“La frontera es un territorio lleno de muchas cosas, muy productivo, mucha cultura, hay una diversidad de circunstancias y eso genera también que estemos constantemente absorbiendo todo eso, siempre las fronteras son eso: son las líneas sensibles de los países desgraciadamente, por la división, pero por otro lado son las líneas más productivas en muchos sentidos, en los buenos y en los malos”.

Hernández reconoce que la entrega de los seguidores de Tijuana siempre le ha dejado (ya sea como Caifanes o Jaguares) una energía memorable, y por ello reitera esa convocatoria a ‘la raza’ a que “camine un poquito más” para disfrutar de sus conciertos.

“Siempre que estamos por allá se siente una energía muy diferente que no se siente en otros lugares, es obvio; además, la historia que hemos tenido en Tijuana es memorable, un tatuaje en el alma bien poderoso, y por eso invitamos a toda la raza a que nos acompañe, a continuar con estos tatuajes”.

Así que ésta es la oportunidad de ver nuevamente o por vez primera a Caifanes, porque como reza una de sus canciones, ‘La vida no es eterna’.