domingo, 22 de abril de 2012

8cho preguntas con... Miroslava Wilson


Por Melina Amao Ceniceros
Fotos: Ieve González
Publicada en La Guía Tijuana: AQUI

Desde niña estuvo involucrada a la danza al cursar talleres en la Casa de la Cultura de su natal Hermosillo, Sonora, y al paso de los años su experiencia avanzó hasta matricularse en la Escuela Profesional de Danza (en Mazatlán, Sinaloa), conformar una compañía dancística durante sus estudios, viajar a diversos países, egresar como artista escénica, mudarse a Tijuana y conformar otra compañía: Péndulo Cero. Es Miroslava Wilson, quien codirige esta agrupación al lado de Carlos González, teniendo además como compañeros de la danza contemporánea a Iliana Jiménez y David Mariano. Miroslava es entregada a su profesión, a la cual le busca nuevos caminos y significados en un proceso continuo, dinámico, vivo, en el que conocerse y reconocerse para generar un discurso corporal con identidad propia y conexión con el espectador es parte fundamental. Para la Muestra de Danza Contemporánea Cuerpos en Tránsito participará Péndulo Cero con un concepto innovador que consta de la intervención de espacios cerrados, cuya presentación será en el estacionamiento del Cecut el 27 de abril. Pero antes, Miroslava continuará con las funciones de la obra ‘La luna te lo dirá’, un montaje interdisciplinario que reúne danza, actuación, canto y música instrumental de Cri-Cri. Así, esta bailarina, codirectora, gestora cultural, mujer en constante aprendizaje permite asomarnos a su mundo, que construye sobre y bajo el escenario.

1. ¿Cómo es tu proceso como bailarina?

“Mi proceso es todos los días: como bailarina primero me asumo como persona y por hacer lo que tengo que hacer como persona es que puedo bailar. Tenemos mucho trabajo porque ser bailarín y tener a cargo una compañía implica tener un entrenamiento, una preparación constante, una búsqueda de tu lenguaje corporal, siempre te estás reconociendo, siempre te estás encontrando nuevas maneras y tratas de mantener tu origen; nuestro principal trabajo es: ‘en la medida en que yo me conozco y me reconozco puedo ser un canal para expresar las ideas, tanto mías como de otros’. Pero no sólo es eso, también implica toda una capacitación en cuanto a gestión cultural, administración, recursos humanos, empatía, o sea, muchas cosas que envuelve el trabajar con otro grupo de artistas. Normalmente en los grupos independientes los bailarines no son sólo bailarines sino que implica que seas muchos roles, entonces te diversificas, eres más integral como persona”.

2. ¿Cómo es un día para ti cuando tienes función?

“Yo me siento en función todo el tiempo en mi cuerpo y en mi mente... cuidarme de no lastimarme, cómo duermo, cómo camino, dónde pongo el pie, el trato entre nosotros mismos para mantener un estado de función que es un estado de alerta escénico, porque no es nada más cuando estás arriba: es todo el rato, es como una atmósfera personal que la mantienes, que la nutres, digamos que estás sensibilizado, estás conectado. Un día normal es cuidarte, cuando es una temporada se mezcla tu vida con las funciones, entonces es encontrar la manera de estar equilibrando esta gran entrega que uno tiene que dar y que nos gusta… ése es nuestro rol”.

3. ¿Procuras comer algo en particular para cuidar tu cuerpo?

“Busco en las mañanas comer fruta, comer cada tres o cuatro horas para que no haya un bloque largo sin ingesta, a mediodía que haya proteína que no sean cosas muy pesadas, muy grasosas, nada que se me pueda revolver el estómago. Trato de comer balanceado pero sí comer bien porque si no, no das; es un desgaste fuerte”.

4. ¿Haces algún ritual previo a salir a escena?

“Sí, claro. Hay dos cosas bien importantes para mí: la conexión conmigo, lo que tengo que hacer para conectarme con este reconocimiento: ‘hola, estoy aquí, hola cuerpo, hola mente, hola emociones’; ese ritual varía, depende del día, a veces es de movimiento, de respirar, de correr. El otro es el reconocimiento del espacio, con el teatro, cómo está la temperatura, dónde estoy, y muy importante es con quiénes estamos en escena compartiendo ese momento de vida… Buscamos tener unos diez minutos de un calentamiento muy orgánico, muy ritualesco, digamos tribal, que conecta la energía de todos”.

5. ¿Cómo has visto el desarrollo de la danza contemporánea en Tijuana?

“Veo que Tijuana es una ciudad fértil para las ideas, tanto para la danza como para cualquier idea, es una ciudad donde puedes visualizar proyectos y hay una apertura muy noble a generar lazos y alianzas con otras disciplinas, otros artistas, otros profesionales… La danza en Tijuana es muy diversa, para mí la profesionalización es que tu trabajo como artista escénico tenga un trasfondo y un proceso; ‘profesional’ para mí no es nada más bailar constantemente o estar en un escenario, sino el proceso que te sustenta y tu discurso escénico, qué tienes que decir y cómo estás listo para ello; en ese sentido yo diría que el trabajo como artistas escénicos todavía en Tijuana necesita más capacitación, más tablas, que venga gente de fuera a nutrir, movimiento desde la danza y también movimiento de los contenidos, y yo aplaudo y me enorgullece ser parte de una comunidad movida y diversa. Al final los artistas independientes somos pulmones, de repente una sociedad más compactada en estructuras y en productos sí es importante, es un gran compromiso y Péndulo Cero lo asume como tal”.

6. ¿Viste el documental a la coreógrafa alemana ‘Pina’?

“Sí. Durante la carrera de danza una de mis mayores referencias y de mis inspiraciones como creadora en el mundo de la danza-teatro ha sido Pina Bausch, y tuve la oportunidad de ver sus obras en vivo en dos ocasiones: una en Santiago de Chile y otra en Los Ángeles, y me encanta: me fascina su manera de componer, su atrevimiento y su manera de potenciar al bailarín y al intérprete desde el mínimo hasta el máximo del movimiento, la manera tan poética de componer metáforas en escena. Se me hace una lección para los artistas escénicos de generar equipos interdisciplinarios, porque no existiría ese documental si no hubiera un equipo interdisciplinario alrededor de Pina, eso es lo que más me gustó; también ver todo lo que va a favor de una idea”.

7. ¿Qué van a presentar en Cuerpos en Tránsito?

“Cuerpos en Tránsito este año está apostando por propuestas escénicas que abogan a la desestructura, a otros tipos de producción, procesos, movimientos escénicos, y ‘Casa que pertenece, contenedor inocente’, obra que presentamos en esta edición, trae una búsqueda muy profunda de la conexión con el espectador desde la disposición escénica y desde el proceso que nos lleva a generar la obra. Lo más importante de la obra ha sido el proceso creativo que hemos tenido para conjugar ‘Casa que pertenece…’, este proceso inició en noviembre del año pasado en el DF con un proyecto muy vanguardista que es intervenciones en casas habitación, oficinas, salones de clases. ‘Salas de urgencia’ es un proyecto que iniciamos allá, fue generado por el dramaturgo Alfonso Cárcamo y la Compañía Seres Comunes; es un modelo de creación, una metodología… Vamos a estar en el estacionamiento del Cecut, porque mantenemos este formato que no es para foro, es una intervención del espacio”.

8. ¿A qué alude el nombre de Péndulo Cero?

“Péndulo es movimiento armónico simple, es un movimiento que tiende a mantenerse a menos que haya una fricción que lo frene, entonces creo que eso somos todos… lo que va definiendo el movimiento del péndulo es el viento, el movimiento oscilatorio, eso es como una metáfora de péndulo; también varias de nuestras estructuras corporales son pendulares. El cero alude a que de la nada partimos: si no hubiera cero no hubiera lo que sigue, entonces es partir de un punto neutral para estar abiertos a poder generar opciones, nuevas ideas, aportaciones, es decir, estamos en el cero para abrirnos a nuevos números y volver al cero, no asumir que somos y que ya sabemos”.